miércoles, 8 de julio de 2009

embarazadas putas

Era lo máximo, la sacó y no perdí un segundo, me la engullí hasta la mitad, era demasiado para mi pequeña boca, y me tragué el resto de su semen, estaba bien calentito, de pronto sentimos ruidos, mi esposo se había despertado, como rayo nos vestimos y nos acomodamos, mi marido salió a la sala pidiendo disculpas a su amigo por dejarle solo, no te preocupes, le contestó, todo está bien, mejor, gracias por este recibimiento que me hiciste, me pasé de lo mejor nunca me imaginé que me recibirías de esta manera.

El muy pícaro estaba diciendo sobre de lo que se comió a su esposa, las puertas de mi casa, le dijo mi esposo, están abiertas para ti cuando tú quieras venir a visitarnos, claro que si, aquí estaré ya sabes mi amigo, él se quedó en la sala descansando y nosotros nos fuimos al dormitorio a descansar también, en seguida se quedó dormido nos despertamos como a las 10 de la mañana el muchacho seguía durmiendo,

-Déjalo que descanse un rato más, mientras tanto yo voy a comprar algo para comer.

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